¿Qué es la ansiedad?

La ansiedad es un mecanismo de alerta de nuestro cuerpo y mente ante situaciones que consideramos potencialmente peligrosas.

Su función es la de ponernos en alerta, vigilantes, ante riesgos para intentar evitarlos o minimizarlos. La respuesta que provoca en nosotros es la de evitar, huir, adaptarse, neutralizar o afrontar dichas situaciones.

¿Y qué consideramos un peligro? Básicamente un obstáculo que se interpone entre nosotros y un objetivo:

  • quiero llegar a mi casa pero no me atrevo a subir a ese avión
  • quiero irme de vacaciones pero me da miedo estar lejos de casa
  • quiero acabar la carrera pero no me puedo enfrentar a ese examen y pongo excusas como que me ha subido la fiebre sin ser verdad

La ansiedad se manifiesta en cualquier momento de nuestra vida, ante una situación sea laboral o personal.

Con la ansiedad se desarrolla el miedo y del miedo solo hay un paso para empezar a imaginarnos cosas y a suponer, haciendo que nuestro futuro se torne confuso e inexplicable, por ejemplo:

tengo una entrevista de trabajo, se que me voy a bloquear, que me van a dar nervios y no voy a responder como debo

Aquí estamos sintomáticamente afectados por nuestra ansiedad, llegando al punto de convertirse en crónica y  haciendo que se vuelva en enfermedad, haciendo sufrir a la persona  hasta el punto de volverse incontrolable.

Ya que tenemos en claro el concepto “qué es la ansiedad”, debemos diferenciarla de lo normal a lo patológico; sabiendo que se ubican cada una del extremos de la otra.

¿Cuándo aparece?

Suele aparecer en episodios menos frecuentes, de poca duración y en un nivel de estrés  visiblemente detectado. Es algo limitado de tiempo;  permitiéndonos reaccionar favorablemente ante el estimulo, pensamos mejor en desarrollar la respuesta o en la acción, haciendo que no nos equivoquemos la mayoría de veces.  En nuestra vida cotidiana no interfiere, ya que antes nos sirve como experiencia y como una ayuda para resolver problemas.

Aparece en episodios repetitivos, más frecuentes y de mayor  duración. El nivel de estrés visiblemente detectado no se sabe controlar. La persona que la padece ya no reacciona instintivamente ni de forma controlada; si no,  que se deja llevar por el pánico, haciendo que se bloquee y sienta mucha angustia. Este episodio afecta en exceso la mente e interfiere definitivamente en la  persona que la padece, haciendo que la única forma de controlarse es medicandose o en extremo internado en una centro especialista.

Por eso tenemos que diferenciar ¿que es la ansiedad? para poder determinar como nos afecta y encontrar el tratamiento correcto para curar la ansiedad.

Tipos de ansiedad

Existen 3 clases diferenciadas de ansiedad

Ansiedad TAG (trastorno de ansiedad generalizada)

Es habitual que los problemas, la falta de salud o diferentes cosas que afecten nuestra vida cotidiana aparezcan para desestabilizarnos, eso es algo normal, ya que así le damos sentido a nuestra existencia.

Pero en la ansiedad, el  TAG,  se convierte en crónico, ya nos afecta repetidamente causándonos una preocupación casi constante que se manifiesta sin ninguna razón.

Esto ocurre cuando por ejemplo la persona ha tenido un accidente o una pérdida importante, siempre sigue reviviendo el momento y dando vueltas en circulo llegando al mismo punto de partida, afectando su vida personal, familiar y social.

Trastorno obsesivo compulsivo

Este trastorno de ansiedad es un extremo del padecimiento, ya que  el paciente sufre constantemente de delirios y depresiones. Todo el rato en la mente del paciente transcurre el episodio que lo atormenta, convirtiéndose en obsesivo y en lo único que le importa.

Son acontecimientos que se repiten y se repiten en la mente haciendo que en el paciente se desarrolle compulsividad ya que se crea episodios o imágenes en la mente que el paciente supone y se convence que son ciertos.

Fobias

De todas las clases de ansiedad, esta es la más común. Para poder diferenciar la fobia  del miedo y estas como forman los diferentes tipos de ansiedad, debemos empezar con sus conceptos.

Comenzamos con el miedo: sabiendo que es una emoción primitiva, es  una reacción a algo y/o alguien que sentimos es que  una amenaza para nuestra supervivencia la cual se esta defendiendo de alguna forma. Los miedos se presentan normalmente y son llevaderos.

Pero ya refiriéndonos a la  fobia: se define como “miedo absoluto”, quiere decir temerle a algo inofensivo. Así la razón a la que se le tiene fobia, no haga daño ni lastime, la persona que la padece siente que esa razón la va a perjudicar y le va a hacer daño.

Se crea en la mente episodios de daño y de pánico haciendo que su vida y su salud se vean afectadas hasta el punto de llegar a enclaustrarse en su casa y a volverse antisocial.

Existen muchas clases de fobias, tales como:

  • agorafobia (miedo a los espacios abiertos)
  • claustrofobia (miedo a los espacios cerrados)
  • aracnofobia (miedo a las arañas)
  • entre otras

¿Es mala la ansiedad?

En sí, no lo es.
Es algo universal en todos los seres humanos y que se adapta a las situaciones en las que se presenta. La ansiedad evoluciona y puede ir para arriba y para abajo.

Por poner un ejemplo, hace años le tenía pánico a los aviones. Incluso había llegado a quedarme en tierra y perder unas vacaciones de 2.500€ por el miedo a subirme 1h a un avión.

Pero un día decidí enfrentarme al tema y lo hice cargado de ansiolíticos. Y pude subir al avión, acompañado. Luego pude hacerlo solo. Luego pude hacerlo solo y sin ansiolíticos.

Años después, puedo subir a un avión sin ningún tipo de problema. Habré volado unas 60 veces y mi  nivel de ansiedad se ha adaptado, ha bajado por haber superado ese “miedo a lo desconocido” y se ha adaptado a la situación: los aviones son el medio de transporte más seguro que existe.

Ansiedad generalizada

El problema de la ansiedad se da cuando nuestro mecanismo de alerta funciona de forma incontrolada, convirtiéndonos en seres incapacitados para desarrollarnos en nuestra vida.

El problema de la ansiedad no es que tengamos miedo a meternos en el Metro por el hecho de estar bajo tierra y encerrados. El problema se da cuando esa ansiedad nos impide coger el Metro para ir a trabajar o para quedar con nuestros amigos.

El problema máximo es cuando esa ansiedad es generalizada y, encima, acaba derivando en una depresión. Es entonces cuando ya no hay vuelta atrás y tienes que empezar con tratamientos, no solo psicológicos, si no también de antidepresivos. Medicamentos que solo puedes adquirir con receta del psiquiatra.

Esas situaciones frustrantes, que nos hacen ver como seres mermados ante las demás personas “normales” son las que pueden hacer que nuestra ansiedad derive en algo peor. Como alguien me dijo una vez “la ansiedad es la antesala de la depresión”.

Causas

Existen diversos factores que fomentan la aparición de la ansiedad:

  • De predisposición: biológicos, genéticos, de personalidad, de estilo de vida o ambientales
  • Desencadenantes: situaciones traumáticas o derivados del consumo de drogas
  • De mantenimiento: ir inventándose problemas derivados de nuestros problemas, conductas de evitación o fobias derivadas de nuestras situaciones de ansiedad

Todo ello nos lleva a hablar de cuáles son los síntomas de la ansiedad y cómo detectarla.

Por cierto, si crees que no se puede curar, como he leído en algunos foros, debes conocer los tratamientos para la ansiedad que puedes encontrar a través de psicólogos, psiquiatras o de las propias clínicas para el tratamiento de la ansiedad.