Existen multitud de tratamientos para el alcoholismo. Algunos abrazan a Cristo, otros abrazan a su familia, otros se meten en clínicas de rehabilitación, otros leen libros como el de Geoffrey Molloy… Mira, una cosa debes tener clara, nadie más que tú hará que dejes de beber.

No tienes que dejar de beber porque se lo prometas a Dios, o a tu mujer, o a tus amigos… vas a dejar de beber si te lo prometes a ti mismo, porque el que va a perder con todo esto serás tú: te quedarás solo y con el cuerpo hecho un asco. Por favor, si crees que tienes algún síntoma de alcoholismo, pide ayuda.

Este vídeo que te voy a poner te parecerá una tontería, pero te aseguro que no lo es:

Este otro de Coral Mujaes habla sobre cómo tocar fondo y salir del alcoholismo y,  para mí, marcó un punto de inflexión:

Coral era alcohólica y le habían pasado cosas que a mí también me habían pasado:

  • despertarte en sitios sin saber cómo has llegado ahí
  • quedar con gente con la que solo tienes en común beber
  • acostarte con gente con la que jamás te hubieses acostado de estar sereno
  • llegar a situaciones de ridículo social por estar borracho
  • salir cada día de la semana y dormir de día…

Cómo dejar de beber alcohol

Sin enrollarme más, existen unas cuantas maneras de dejar de beber. La principal, es que lo dejes porque tú quieres y puedes. También puedes acudir a cualquiera de estas clínicas para alcohólicos o:

  • Usar medicamentos por vía oral como el Disulfiram. No hará que dejes de beber, pero provoca síntomas extremadamente desagradables si bebes: vómito, dolor de cabeza, sofocos…
  • Usar medicamentos por vía intravenosa como el Vivitrol, usado también para la dependencia de opiáceos.
  • También puedes usar el Selincro, que te quita la ansiedad de tomarte una segunda copa
  • Buscar ayuda psicológica: entrar en tratamiento o terapia de grupo
  • Buscar tratamientos en centros residenciales o clínicas de desintoxicación

Pero, como ya he comentado, si quieres dejarlo como hice yo, propóntelo. Lo importante es que sepas que hay tratamientos para el acloholismo.

Mi historia dejando el alcohol

Así es como lo dejé yo. Y, ojo, empecé mi alcoholismo en la adolescencia.

Todo empezó un día en el que me di cuenta de que llevaba bebiendo demasiada cantidad durante demasiado tiempo.

Era Domingo y me había emborrachado 4 días seguidos. Estaba en la cama intentando dormir con una resaca horrorosa. Empecé a contabilizar todo lo que había bebido esa semana:

  • 9 litros de cerveza
  • 3 litros de vino
  • 8 cubatas

Todo eso sin salir de noche. Durante el día.

Todo esto, mientras trabajaba y viajaba por trabajo. Lo compensaba tomándome 5 cafés solos al día y Gelocatil como para parar un tren.

Simplemente vi que esa situación vital era insostenible, patética y que solo me llevaría a morirme solo, puesto que nadie aguantaría a un ser humano así.

Ese día decidí dejar de beber.
Y así lo he hecho.
Pasándolas muy canutas y con mis altibajos, pero sin recaer.
Y tú también puedes hacerlo. Sé fuerte.

Cambiar y conseguir dejar el alcohol

¿Qué hace que una persona quiera cambiar?

¿Qué hace que un adicto quiera cambiar la situación de dolor en la que vive?

Sería difícil concretar qué es lo que lleva a una persona a querer generara un cambio en su vida aunque si que tenemos algunas respuestas.

Una de la cosas que genera ese cambio seria la percepción de malestar subjetivo por parte de la propia persona con la situación que está viviendo, aunque a veces las personas acuden a consulta por el malestar que a otros les generan algunas de las conductas o actitudes que ellos mantienen, aunque a ellos no les genere malestar alguno.

Seria este el caso de muchos adictos que vienen a consulta por el malestar que está generando a su familia su consumo de alcohol, cocaína o sus problemas de juego no siendo este capaz de identificar el malestar que siente él y expresarlo debido a la negación en el que le mantiene su enfermedad adictiva.

En el caso del adicto son normalmente los familiares los que piden ayuda por ellos, aunque cuando entran en tratamiento los familiares también se dan cuenta de que ellos también necesitan generar modificaciones en la manera que tienen de actuar para con el enfermo adicto para que así estos produzcan cambios, entre los que estaría el dejar de consumir.

El cambio implica dejar de hacer aquello a lo que ya estoy acostumbrado y que en muchas ocasiones me resulta dañino para poder probar aquello que aún no conozco o que aún conociéndolo no he experimentado. El desarrollo del ser humano lleva implícito el cambio a pesar de que este resulte doloroso ya que tras ese dolor aparecen los mayores beneficios para la persona, aquellos que van de la mano del crecimiento y madurez emocional.

Uno de las mayores dificultades con la que nos encontramos los profesionales a la hora de trabajar con la población adicta es con la resistencia al cambio.

En un principio hemos de trabajar con motivar a la persona para que pueda dejarse ayudar a raíz de que tenga la percepción de que padece una enfermedad y que vea las consecuencias que esta produce en toda su vida. Quizás sea este uno de los pasos más difíciles a atravesar por el adicto y en el que más ayuda necesite tanto por parte de la familia como de profesionales.

Una vez en tratamiento son muchas también las resistencias que el adicto al alcohol u otras sustancias pone en marcha para evitar el cambio, ya que este supone salir de su zona de comodidad y en muchas ocasiones le lleva a tener que ponerse “en contacto con” el dolor que conlleva el dejar algo a lo que uno ya estaba acostumbrado.

Solo mediante el cambio uno puede experimentar el verdadero crecimiento personal.

Como diría Frit Perls: “Hay que dejar de ser el que uno no es para ser el que uno es”

6 Comments

  1. Muchas gracias por tu testimonio, amigo. Efectivamente, el alcohol te atrapa y no deja que te vayas. No es algo que notes de la noche a la mañana, te va atrapando poco a poco y salir es muy difícil. Prácticamente te diría que no te curas nunca.

    Un abrazo. Paz y Amor.

  2. Coral es una auténtica inspiración. Sus vídeos no solo me han ayudado en momentos oscuros, también a reorganizar mi vida y mi mente después de episodios traumáticos y de stress máximo.

    Sus vídeos son didácticos a la par que reales como la vida misma. Para mí, un referente a seguir.

  3. He estado bebiendo durante 9 años para intentar parar mis ataques de pánico. Durante los últimos 4 años he tenido síntomas psíquicos y físicos graves como temblores, idas de olla, alucionaciones… No es que bebiera todos los días, solo 3 o 5 veces por semana. Pero cada vez que bebo he tenido esos horribles síntomas de ansiedad,

    Hace 4 años conseguí no beber durante 35 días seguidos y parecieron desaparecer esos síntomas, pero he vuelto a beber y hab vuelto a aarecer. Queé me pasa?????

  4. Buenas a todos. Solo venía a deciros que os he descuvierto en un foro y quería deciros que yo llevo 100 días sin beber y que vosotros también podeis hacerlo!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

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