¿Qué es el trastorno obsesivo compulsivo (TOC)?

Dentro del espectro de trastornos de la ansiedad, el TOC o Trastorno Obsesivo Compulsivo es el más grave de todos por su naturaleza incapacitante para quien lo sufre.

Se caracteriza por por que la persona aquejada de este tipo de trastornos tiene ideas o pensamientos recurrentes y comportamientos que siente la necesidad de repetir una y otra vez, sin poder hacer nada por detenerlos. Lo que genera un sufrimiento en el paciente al sentir una fuerte pérdida del propio control.

Aunque se le llame síndrome TOC o trastorno TOC, no es otra cosa que  una enfermedad. El TOC es un veneno que te va devorando por dentro. Te envenena la mente con pensamientos obsesivos, pensamientos negativos e irreales que crees que son verdad con lo que tu propia cabeza se convierte en un enemigo o, mejor dicho, una cárcel que no te permite seguir adelante con tu vida profesional,tus estudios o tus relaciones.

Por poneros un ejemplo de mi propia experiencia, en uno de los peores días de TOC que recuerdo, tardé 3 horas en hacer una cosa de trabajo para la que normalmente necesitaba 30 minutos. En mi caso, me hallaba en ese momento en una fase de Trastorno Obsesivo Compulsivo grave, dentro de toda la escala de gravedad que tiene. Por suerte, le puse remedio y encontré un tratamiento para el TOC.

Dicha incapacitación puede extenderse a todos los aspectos de nuestra vida:

  • relaciones sociales
  • familiares
  • trabajo
  • ocio
  • estudios

¿qué es TOC?

Obsesiones y compulsiones

La naturaleza del TOC hace que no podamos eludir ciertas obsesiones y compulsiones. La combinación de ambas situaciones hace que lleguemos a estar absolutamente dominados por el trastorno.

Las obsesiones son ideas recurrentes, normalmente desagradables, que aparecen repetidamente en nuestra mente sin que podamos controlarlas. Son ideas fijas sobre las que no tenemos ningún tipo de control, aunque desde un punto de vista racional entendamos que no son necesariamente verdad, no podemos ya desecharlas, ni siquiera apartarlas demasiado tiempo.

Las compulsiones, por su parte,  son comportamientos o acciones mentales repetitivos que suelen transformarse en rituales como, por ejemplo, asegurarnos de que todas las luces de la casa están apagadas antes de ir a dormir o mirar dos veces si tenemos la tarjeta en la cartera después de pagar algo. El comportamiento compulsivo más allá de la simple manía o la costumbre, se convierte en una parte clave de nuestro comportamiento.

Pueden ser de muchos tipos pero suelen relacionarse con rituales autoimpuestos de manera muy estricta. Algunos de los más habituales están relacionados con la higiene, la obsesión por la idea de contaminarse o infectarse con cualquier tipo de enfermedad desemboca en tareas compulsivas en las que debemos lavarnos sin parar.

También es frecuente encontrar comportamientos obsesivo-compulsivos relacionados con el orden, al punto de necesitar la simetría para poder estar mínimamente tranquilo. Algunas veces se dan situaciones como que se tienen que organizar los cajones de una determinada manera, que todos los elementos de un mismo color tienen que estar juntos o que se han colocado de mayor a menor en la estantería.

Aunque podríamos seguir porque el TOC es tan complejo como la mente de cada uno de los que lo sufrimos, destacaré por último los comportamientos asociados a la repetición y la comprobación. Un buen ejemplo de la combinación de ambos es tener que abrir y cerrar la puerta con llave 7 veces antes de salir de casa y, si nos olvidamos algo y tenemos que entrar otra vez, deberemos volver a repetir el proceso.

Causas del TOC

Como en el caso de la ansiedad, no existe una sola causa para el desarrollo del Trastorno Obsesivo Compulsivo. Hay diferentes factores y causas que pueden actuar de manera individual o combinada como catalizadores de la enfermedad. Existen causas:

  • Genéticas: si tus padres sufren de TOC, tienes muchos números de sufrirlo tú. Los estudios que se han realizado entre parientes de primer grado parecen confirmar que hay una relación muy directa.
  • Biológicas: por déficit de algún neurotransmisor como, por ejemplo, la serotonina o la dopamina. En este caso se hace necesario recurrir al tratamiento con fármacos, pero por favor, recuerda que es imprescindible que sea un profesional de una clínica especializada en TOC el que te paute la medicación NUNCA es recomendable automedicarse.
  • De trastorno de personalidad: por ansiedad, adicción al trabajo, resistencia al cambio… es algo que está latente y que puede ver la luz ante una de estas situaciones a las que todos nos enfrentamos en el día a día.
  • De aprendizaje: el TOC puede aparecer por algunas experiencias sufridas en la infancia, como pueden ser modelos educativos excesivamente estrictos, por cargar a un niño con demasiadas responsabilidades. La infancia y la adolescencia son momentos en los que hay que actuar con cautela, especialmente si sabemos que existen componentes genéticos

Todo esto nos lleva a hablar de cómo se manifiesta el trastorno obsesivo compulsivo, es decir, cuáles son los síntomas del TOC. Identificarlos es el primer paso para poder tratarlo.