¿Qué es la ansiedad?

La ansiedad es un mecanismo de alerta de nuestro cuerpo y mente ante situaciones que consideramos potencialmente peligrosas.

Su función es la de ponernos en alerta, vigilantes, ante riesgos para intentar evitarlos o minimizarlos. La respuesta que provoca en nosotros es la de evitar, huir, adaptarse, neutralizar o afrontar dichas situaciones.

¿Y qué consideramos un peligro? Básicamente un obstáculo que se interpone entre nosotros y un objetivo:

  • quiero llegar a mi casa pero no me atrevo a subir a ese avión
  • quiero irme de vacaciones pero me da miedo estar lejos de casa
  • quiero acabar la carrera pero no me puedo enfrentar a ese examen y pongo excusas como que me ha subido la fiebre sin ser verdad

¿Es mala la ansiedad?

En sí, no lo es.
Es algo universal en todos los seres humanos y que se adapta a las situaciones en las que se presenta. La ansiedad evoluciona y puede ir para arriba y para abajo.

Por poner un ejemplo, hace años le tenía pánico a los aviones. Incluso había llegado a quedarme en tierra y perder unas vacaciones de 2.500€ por el miedo a subirme 1h a un avión.

Pero un día decidí enfrentarme al tema y lo hice cargado de ansiolíticos. Y pude subir al avión, acompañado. Luego pude hacerlo solo. Luego pude hacerlo solo y sin ansiolíticos.

Años después, puedo subir a un avión sin ningún tipo de problema. Habré volado unas 60 veces y mi  nivel de ansiedad se ha adaptado, ha bajado por haber superado ese “miedo a lo desconocido” y se ha adaptado a la situación: los aviones son el medio de transporte más seguro que existe.

Ansiedad generalizada

El problema de la ansiedad se da cuando nuestro mecanismo de alerta funciona de forma incontrolada, convirtiéndonos en seres incapacitados para desarrollarnos en nuestra vida.

El problema de la ansiedad no es que tengamos miedo a meternos en el Metro por el hecho de estar bajo tierra y encerrados. El problema se da cuando esa ansiedad nos impide coger el Metro para ir a trabajar o para quedar con nuestros amigos. El problema máximo es cuando esa ansiedad es generalizada y, encima, acaba derivando en una depresión.

Esas situaciones frustrantes, que nos hacen ver como seres mermados ante las demás personas “normales” son las que pueden hacer que nuestra ansiedad derive en algo peor. Como alguien me dijo una vez “la ansiedad es la antesala de la depresión”.

Causas de la ansiedad

Existen diversos factores que fomentan la aparición de la ansiedad:

  • De predisposición: biológicos, genéticos, de personalidad, de estilo de vida o ambientales
  • Desencadenantes: situaciones traumáticas o derivados del consumo de drogas
  • De mantenimiento: ir inventándose problemas derivados de nuestros problemas, conductas de evitación o fobias derivadas de nuestras situaciones de ansiedad

Todo ello nos lleva a hablar de cuáles son los síntomas de la ansiedad y cómo detectarla.

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